Allanamientos desmantelan venta de drogas en puestos de comida junto a escuela
La División de Investigaciones ejecutó tres allanamientos ordenados por el Juzgado Federal, desarticulando una red de narcomenudeo operada desde carros de comida en una plaza pública. El operativo reveló ventas de estupefacientes cerca de espacios infantiles, agravando las imputaciones.
El procedimiento, realizado el sábado por la tarde, se centró en dos puestos de comida rápida situados en la Plaza 20 de Noviembre, denominados "El Callejero" y "El Chorizo", así como en una vivienda del Barrio 2 de Abril. Estos sitios habían sido objeto de vigilancia durante meses, confirmando la distribución de sustancias ilícitas en un entorno de alta circulación de menores y adyacente a un establecimiento educativo. La proximidad a estos espacios sensibles eleva las penas potenciales bajo la legislación federal, al considerar el riesgo para la población vulnerable.
Entre los elementos incautados figuran porciones de cannabis sativa y clorhidrato de cocaína, verificadas mediante pruebas reactivas preliminares, junto con balanzas de precisión para dosificación, aproximadamente 500.000 pesos, quince teléfonos móviles y tres computadoras portátiles. Estos hallazgos sustentan la hipótesis de una operación estructurada, posiblemente familiar, destinada al menudeo local. Tres adultos quedaron supeditados a la Justicia Federal, con indicios de que los puestos eran gestionados por una pareja que coordinaba las actividades desde posiciones separadas en la misma plaza.
Adicionalmente, los vehículos carecían de permisos municipales y documentación sanitaria, lo que derivó en la intervención de inspectores de Bromatología para formalizar actas de infracción y ordenar su cierre temporal. Esta irregularidad comercial, combinada con el uso para fines delictivos, expone vulnerabilidades en los controles locales de higiene y habilitaciones, potencialmente facilitando actividades ilícitas encubiertas.
Sin embargo, el operativo generó tensiones institucionales. Horas después del cierre, los imputados regresaron a los sitios, vulneraron las precintas de seguridad y extrajeron bienes y mercancía, sin oposición inmediata de las fuerzas presentes. La directiva judicial se limitó al registro y secuestro de evidencias, excluyendo medidas de retención inmediata de los vehículos, mientras que la jurisdicción provincial declinó competencia. Este episodio, según informes de fuentes vinculadas, provocó frustración entre efectivos policiales y municipales, quienes perciben limitaciones en la respuesta coordinada para prevenir reincidencias. Se anticipa que el Juzgado de Faltas intervenga pronto para secuestrar los carros por incumplimientos normativos y asociación con delitos graves.
Este caso ilustra desafíos persistentes en la lucha contra el narcomenudeo: la integración de esfuerzos entre instancias federal y local resulta crucial para mitigar impactos en entornos comunitarios. La desarticulación temprana previene una mayor exposición de menores, pero resalta la necesidad de protocolos más ágiles para preservar evidencias y disuadir violaciones post-operativo. Las investigaciones continúan para esclarecer redes asociadas y posibles extensiones de la trama.
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