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El incidente en la sede del Sindicato de la Industria del Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables ocurrió alrededor de las 5:15, cuando ocupantes de una motocicleta en movimiento efectuaron disparos contra la fachada del edificio en las calles Güemes y Lavalle. Los impactos, aproximadamente 25 en total, afectaron la planta baja y el primer piso, con seis impactos concentrados en la puerta principal. Peritajes balísticos identificaron vainas de calibre 9 milímetros, procedentes de dos armas distintas, dispersas en el pavimento y el jardín frontal. No había personal en el interior, lo que evitó lesiones, aunque el edificio se hallaba en refacciones.

La División de Investigaciones (DDI) y la Criminalística iniciaron de inmediato el análisis de cámaras de seguridad del gremio y comercios adyacentes, junto con un relevamiento de la zona para reconstruir la secuencia de los hechos. La Fiscalía de turno, ante el Juzgado de Instrucción N°1, ordenó medidas iniciales, incluyendo allanamientos en la zona de chacras y un domicilio familiar vinculado al caso, los cuales no arrojaron resultados positivos.

Casi de forma simultánea, en la zona de chacras, un vecino conocido sufrió un asalto con múltiples detonaciones de arma de fuego y lanzamiento de bombas molotov, que generaron llamas en la propiedad. Testigos reportaron ruidos intensos y fuego visible, atribuido a artefactos caseros, sin que se registraran heridos de gravedad. La Policía acordonó el área y recolectó evidencia, aunque detalles sobre el vehículo involucrado permanecen bajo reserva.

Ambos episodios, ocurridos en un lapso reducido de tiempo, plantean interrogantes sobre una eventual coordinación, dada la similitud en el uso de vehículos para la ejecución y el patrón de fuego desde distancia. Fuentes de la investigación no descartan un nexo con un tiroteo del domingo previo en el barrio 17 de Octubre, donde un joven de 18 años resultó herido de gravedad en la cabeza y permanece en estado crítico. Las pesquisas apuntan a entornos cercanos al gremio, posiblemente relacionados con el hijo de un referente sindical, Omar Prat, aunque sin confirmación oficial.


Estos eventos resaltan tensiones latentes en el sector petrolero, donde disputas internas o externas podrían escalar a violencia organizada. La ausencia de comunicados del SIPGER subraya la delicadeza del asunto, mientras la Policía intensifica operativos para identificar responsables y prevenir réplicas. La estabilidad local depende de una resolución pronta, que disuada futuros actos intimidatorios.

Foto: Néstor Barría (La Vanguardia Noticias)

Autor: admin