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Las cifras preliminares de la Regional Zona Norte revelan descensos en robos, hurtos y agresiones con armas, según el diagnóstico anual de la fuerza. Esta tendencia se sustenta en acciones como controles vehiculares y campañas con municipios, que buscan mitigar riesgos en centros urbanos. Sin embargo, la brecha entre estos indicadores y la experiencia cotidiana de los residentes invita a examinar si las métricas capturan plenamente las dinámicas locales de inseguridad, donde incidentes aislados cuestionan la confianza en las estrategias implementadas.

En el ámbito del narcotráfico, los esfuerzos operativos han generado incautaciones notables, aunque su volumen sugiere la persistencia de rutas activas. Hasta octubre de 2025, se han decomisado 94,5 kilogramos de estupefacientes, un avance respecto a periodos previos. Un caso emblemático ocurrió en julio, cuando en Caleta Olivia se interceptó un vehículo con 15,636 kilogramos de cocaína, valorados en 780 millones de pesos, y el conductor bajo influencia de la droga. Más recientemente, el 24 de octubre, allanamientos en Río Gallegos por orden del Juzgado Federal resultaron en el secuestro de cocaína fraccionada, marihuana, municiones de varios calibres, dinero en efectivo y dos automotores irregulares, con seis personas demoradas en una pesquisa por comercialización de sustancias controladas. Estos decomisos, coordinados con unidades especializadas, destacan la capacidad reactiva de la policía, pero plantean interrogantes sobre la prevención de flujos transfronterizos en la región.

En Caleta Olivia, los homicidios acumulados exponen vulnerabilidades que las estadísticas generales no resuelven del todo. En febrero, Roberto Argel, de 38 años, falleció por disparos en el abdomen durante un enfrentamiento entre grupos en la avenida principal, con dos sospechosos detenidos posteriormente. En mayo, Antonella Aybar, de 25 años, fue víctima de femicidio en el barrio 13 de Diciembre, asesinado por su pareja, lo que derivó en una investigación sobre demoras policiales y la suspensión temporal del personal. El más reciente, el 23 de octubre, involucró a Nahuel Franco Marcial, de 18 años, baleado en la cabeza en el barrio 17 de Octubre, con un detenido –hijo de un referente sindical– y protestas que incluyeron ataques a comisarías. Estos casos, vinculados a disputas y fallas en la respuesta inmediata, ilustran cómo focos de tensión armados, persisten pese a la baja agregada.

Esta dualidad entre avances cuantitativos y realidades cualitativas subraya la urgencia de enfoques que integren inteligencia comunitaria y abordaje de causas estructurales, para que la reducción no quede como un indicador aislado sino como un progreso sostenido.

Autor: admin