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El punto de inflexión ocurrió con la asunción de Javier Milei en 2023. Su administración creó un Ministerio de Desregulación para suprimir obstáculos burocráticos, calificados como excesivos según Szekasy. La Ley Bases de 2024 habilitó privatizaciones y reducciones en el gasto público, complementadas por simplificaciones tributarias, que eliminaron distorsiones normativas. Estas medidas han contribuido a estabilizar la inflación, que descendió de picos mensuales superiores al 25% a proyecciones anuales del 18% para 2025, a lograr superávit fiscal por primera vez en años, generando un entorno favorable que eleva las probabilidades de éxito al emprendedor, al priorizar la facilitación estatal sobre subsidios directos. Así, la percepción internacional ha evolucionado de cuestionar las limitaciones argentinas a reconocer su potencial.

 

En consecuencia, este marco pro-mercado revitaliza la reputación del talento argentino, forjado en crisis previas como el surgimiento de Mercado Libre en dos décadas de turbulencia macroeconómica.

 

No obstante, un retorno a un gobierno kirchnerista/PJ podría deshacer estos progresos. Las políticas de 2003-2015, marcadas por intervencionismo estatal, controles de cambio, y declive en índices de libertad económica, propiciaron inestabilidad crónica, la elevada inflación y episodios de corrupción, erosionaron la confianza inversora. Empresas emergentes sufrieron cargas regulatorias asfixiantes, y medidas proteccionistas que, inicialmente paliativas, derivaron en recesión profunda y aversión al riesgo. Un escenario análogo reintroduciría barreras que actúan como frenos al capital de riesgo, confinándolo a operaciones locales y obstaculizando la expansión innovadora en la región.

Autor: admin