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El ajuste fiscal implementado desde diciembre de 2023 alcanza su punto de maduración en 2025, con resultados que equilibran las cuentas públicas en un contexto de desaceleración inflacionaria. Datos del Ministerio de Economía indican que el gasto primario creció sólo 2,9% en el primer semestre, ajustado por inflación, gracias a reducciones del 64% en subsidios energéticos y del 86% en obra pública. Este enfoque genera un superávit financiero de 0,5% del PBI, el primero en una década, según informes de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera (ASAP). La apertura del cepo cambiario en abril contribuye a esta dinámica, al elevar las reservas brutas a 50.000 millones de dólares, con aportes del FMI (15.000 millones) y swaps con China (5.000 millones). Sin embargo, el impacto en el sector privado es notable: jubilaciones y pensiones se recortaron 38%, y los salarios reales cayeron 0,4% entre diciembre de 2024 y septiembre de 2025, según el INDEC.

Además, la economía muestra signos de recuperación selectiva. El FMI proyecta un crecimiento del PBI del 4,5% para 2025, impulsado por exportaciones energéticas desde Vaca Muerta y un repunte del 2,5% en el sector agroindustrial. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estima una inflación anual del 29,6%, con mensuales por debajo del 2% desde noviembre. Estas cifras contrastan con la contracción del 1,7% en 2024, atribuida al ajuste inicial. El riesgo país se ubica en 599 puntos, facilitando el acceso a mercados internacionales, como se evidencia en la alianza firmada con Italia y Emiratos Árabes para exportar gas natural licuado.

En el ámbito político, el triunfo en las legislativas de octubre fortalece la gobernabilidad. La Libertad Avanza pasó de 37 a 93 escaños en Diputados y de 6 a 19 en el Senado, lo que permite avanzar en reformas como la privatización de trenes de carga y la unificación tributaria. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Di Tella subió 4,9% en julio a 2,45 puntos, impulsado por expectativas positivas en el interior y entre hombres con educación superior. No obstante, la confianza cae al 1,73 entre víctimas de delitos, reflejando tensiones sociales. El FMI destaca que este respaldo electoral valida el "ancla fiscal", pero advierte sobre riesgos como la caída de commodities o litigios por deuda, que podrían elevar el déficit si no se mantiene la disciplina.

El contraste con experiencias previas resalta la singularidad del modelo actual. Mientras el ajuste de 2016 bajo Mauricio Macri elevó el riesgo país a 403 puntos equivalentes sin superávit sostenido, el de Milei logra estabilidad macro con crecimiento proyectado del 5% en 2026, según BBVA Research.

El Presupuesto 2025, blindado contra escenarios adversos, prevé un dólar oficial a 1.016 pesos en diciembre y un superávit del 2,3% del PBI. Consultas en curso con el FMI evalúan desembolsos adicionales por 28.000 millones de dólares, condicionados a la continuidad del equilibrio fiscal.

Autor: admin