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La adquisición incluye tres submarinos de la clase Scorpene, producidos por el grupo francés Naval Group, destinados a recuperar la flota submarina argentina tras la pérdida del ARA San Juan en 2017. Actualmente, el país cuenta con solo dos unidades inactivas: el ARA Santa Cruz en reparación en Tandanor y el ARA Salta, utilizado para entrenamiento en Mar del Plata. El ministro de Defensa, Luis Petri, ha destacado la relevancia de estos activos para la estrategia de defensa, al considerarlos "la arma más disuasiva" en las Fuerzas Armadas.

En paralelo, se negocian cuatro buques de la clase Gowind para la Prefectura Naval, con avances más consolidados y menores complicaciones logísticas en comparación con los submarinos. Las conversaciones, iniciadas en noviembre de 2023 durante la visita del presidente francés Emmanuel Macron a Argentina y continuadas en junio de 2024 en París, mediante un memorando de entendimiento, involucran al embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, y al exministro francés de Fuerzas Armadas, Sébastien Lecornu. Francia ha propuesto condiciones flexibles, como un esquema de pago contra entrega, adaptado a las restricciones presupuestarias argentinas y su elevada deuda externa. El presupuesto 2025 prevé un crédito plurianual de 2.310 millones de dólares para la recuperación submarina, aunque sin plazos definidos para la firma del acuerdo.

Esta operación se enmarca en un fortalecimiento de los lazos bilaterales en defensa, tecnología y energía, en un momento en que Naval Group avanza en acuerdos similares con Brasil para pruebas de propulsión nuclear. En América Latina, Brasil lidera con la flota submarina más robusta, seguido por Chile y Perú; Argentina participa en ejercicios conjuntos con este último, lo que subraya la necesidad de equilibrar capacidades regionales.

Milei ha enfatizado la relación "excelente" con Francia, pese a diferencias en ciertos temas, como parte de una política exterior alineada con democracias liberales. En este contexto, reafirmó su respaldo a Israel ante el conflicto con Hamás en Gaza, al argumentar que no es posible negociar con actores terroristas y, que las respuestas deben priorizar valores democráticos sobre autocracias. Además, al referirse a figuras históricas, se identificó con Moisés, descrito como el "primer gran libertador" en el libro del Éxodo, en sintonía con principios de libertad económica que promueve para el desarrollo argentino.

La modernización naval enfrenta desafíos presupuestarios, pero representa un paso hacia la acumulación de capital en defensa, alineado con objetivos de crecimiento sostenido. Fuentes del sector indican que las entregas podrían extenderse varios años, en transferencia tecnológica para sostenibilidad local.

Del mismo modo, el gobierno argentino confirmo la llegada de los primeros seis aviones de combate F-16 Fighting Falcon, el 5 de diciembre de 2025, procedentes de Dinamarca, como parte del programa Peace Cóndor. Estas aeronaves, reacondicionadas por la Agencia Logística de Defensa danesa, fortalecerán la capacidad operativa de la Fuerza Aérea Argentina, que carece de cazas modernos desde la baja de los A-4AR en 2015.

Inicialmente, se instalarán en la VI Brigada Aérea de Tandil, provincia de Buenos Aires, aunque la base provisional será Río Cuarto, en Córdoba, para facilitar la transición y el entrenamiento inicial. El traslado involucra una comitiva de nueve especialistas que ya recibieron material logístico en Copenhague, incluyendo repuestos y herramientas específicas. Esta incorporación representa un avance en la modernización de la defensa aérea, con un costo estimado de 664 millones de dólares financiados por Estados Unidos, y busca equilibrar las capacidades regionales ante amenazas potenciales en el Atlántico Sur.

La capacitación del personal para operar los F-16 avanza en múltiples frentes desde abril de 2025. Pilotos y técnicos argentinos completaron cursos en Estados Unidos, supervisados por la Air Force Security Assistance Training (AFSAT), enfocados en manejo de sistemas de vuelo, armamento y simuladores de Top Aces. En Tandil, suboficiales recibieron formación en mantenimiento, doctrina operativa y gestión de documentación, y la integración de radares AN/APG-68 y misiles AIM-120 AMRAAM.

Además, se inició el ensamblaje de la primera unidad en la VI Brigada Aérea, combinando entrenamiento práctico con transferencia tecnológica. Este proceso, que involucra a más de 100 efectivos, se extenderá hasta 2026 para alcanzar plena operatividad, priorizando la sostenibilidad local y la interoperabilidad con aliados de la OTAN.

Autor: admin