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Demanda moderada en la primera prueba

La licitación recibió ofertas por 1.400 millones de dólares de 2.500 inversores. El instrumento vence en noviembre de 2029, paga cupón semestral del 6,5% y devuelve el capital íntegro al vencimiento. El valor efectivo adjudicado fue de 910 dólares por cada título de 1.000, lo que reduce el ingreso neto a 910 millones de dólares.

La tasa obtenida supera en 550 puntos básicos a los bonos del Tesoro estadounidense equivalentes. La Secretaría de Finanzas destacó que el rendimiento se ubicó 100 puntos básicos por debajo de los bonos argentinos, ya emitidos con plazos similares. Sin embargo, el mercado había consensuado una tasa inferior al 9%, según manifestó el analista financiero Christian Buteler. El monto colocado fue el mínimo anunciado previamente.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Santa Fe habían logrado colocaciones anteriores a tasas menores: 7,8% para la emisión porteña y 8,1% para la santafecina. Ambas jurisdicciones pagaron sobretasas de 400 puntos básicos respecto a los bonos estadounidenses, cifra inferior a la diferencia conseguida por el gobierno nacional.

Uso de fondos y déficit de refinanciación

Los 910 millones de dólares efectivos se destinarán a refinanciar parte de los vencimientos de capital de los bonos AL29 y AL30, que totalizan 1.186 millones de dólares el 9 de enero de 2026. La operación deja sin cubrir 277 millones de dólares de capital, además de los intereses correspondientes.

El cronograma oficial contempla compromisos por 4.200 millones de dólares para comienzos de 2025. El ministro Luis Caputo había anticipado negociaciones para un préstamo bajo modalidad Repurchase Agreement con bancos internacionales por hasta 7.000 millones de dólares. La diferencia entre lo recaudado y lo necesario para enero asciende a 3.200 millones de dólares aproximadamente.

Caputo dirigió en enero de 2018 la última colocación soberana argentina en dólares, durante su gestión como ministro de Finanzas del gobierno de Mauricio Macri. Aquella operación se realizó bajo legislación internacional. El actual instrumento, emitido bajo ley argentina, no implica formalmente el regreso a la arena financiera global.

Evaluaciones divididas sobre el resultado

El economista Eric Ritondale, de la consultora Puente, indicó que el rendimiento logrado no sorprende, debido a la estructura del bono con cupón del 6,5%, a diferencia de otros bonares con cupones menores. También señaló el efecto de incentivos regulatorios recientes que impulsaron la participación de bancos y compañías de seguro.

Federico Machado, del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional, consideró que el resultado fue cumplidor con lo justo. Menos de 1.000 millones hubiera representado una mala señal, pero tampoco se obtuvo más a tasas razonables, según su análisis.

Buteler calificó el resultado como no satisfactorio. Todos suponíamos que existía algún acuerdo previo con inversores institucionales para garantizar el éxito de la licitación, considerando que era la primera, afirmó. El monto adjudicado fue el mínimo anunciado y a una tasa superior a la estimada por el mercado.

Adrián Yarde Buller, de Facimex, interpretó que la licitación dejó un balance positivo porque Argentina reabrió el mercado de deuda en dólares, se financió a tasa de un dígito, lo hizo con vencimiento posterior a 2027 y logró un monto importante para el programa financiero 2026.

Comparación con antecedentes provinciales

Las provincias habían accedido a tasas menores en operaciones previas. Buenos Aires colocó 600 millones de dólares mediante la Serie 13 del Bono Tango a 7,8% anual. Santa Fe obtuvo 800 millones a 8,1%. En ambos casos, la sobretasa respecto a los bonos del Tesoro estadounidense fue de 400 puntos básicos, mientras que la nación pagó 550 puntos.

El gobierno nacional no explicó la diferencia de 150 puntos básicos entre su rendimiento y el de las jurisdicciones subnacionales. Las provincias mencionadas tienen calificaciones crediticias inferiores a las del Estado nacional, lo que plantea interrogantes sobre la estructura de tasas obtenida.

Contexto de acumulación de reservas

Una porción significativa de la compra de divisas por parte del Banco Central en los últimos meses se destinó a afrontar vencimientos de deuda en moneda extranjera y a mantener estable el tipo de cambio, no a un aumento neto de reservas internacionales. La estrategia consiste en refinanciar capitales de deuda con acreedores privados sin forzar una caída en las reservas.

El riesgo país se ubicó en 628 unidades al momento de la colocación. La expectativa oficial es que esta estrategia dé paso a un ciclo de mayor normalidad financiera cuando el indicador caiga por debajo de 500 puntos básicos. En ese escenario, el país podría volver a obtener financiamiento internacional más amplio y a menor tasa.

Próximos pasos y información pendiente

El gobierno debe conseguir los 3.200 millones de dólares restantes para cubrir los vencimientos de enero. Las negociaciones con bancos internacionales para el préstamo REPO continúan sin confirmación oficial de montos ni plazos definitivos.

La operación representa un primer paso para reabrir el mercado global en los próximos meses, según analistas consultados. Sin embargo, la tasa obtenida, el monto mínimo adjudicado y la brecha con las emisiones provinciales generan dudas sobre la capacidad de mejorar las condiciones en futuras colocaciones. El gobierno no informó qué entidades financieras participaron en la estructuración de la operación ni qué porcentaje correspondió a inversores institucionales versus bancos locales incentivados por regulaciones recientes.

Autor: admin