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La provincia de Santa Cruz avanza en la modernización de su infraestructura industrial, mediante la reanudación de obras en el astillero de Caleta Paula, ubicado a 20 kilómetros de Río Gallegos. Este proyecto, paralizado durante años por limitaciones presupuestarias, se integra ahora a un plan de desarrollo productivo que busca posicionar a la zona como centro logístico para el sector pesquero y offshore. La iniciativa responde a la necesidad de diversificar la economía provincial, dependiente en gran medida de los hidrocarburos, y de aprovechar los recursos marítimos del Estrecho de Magallanes.

El astillero, inaugurado en la década de 1990, cuenta con instalaciones para reparaciones navales y construcción de buques medianos. La ampliación prevé la incorporación de grúas de 200 toneladas de capacidad y talleres equipados para el mantenimiento simultáneo de hasta ocho embarcaciones. Estos trabajos, que inician en el primer trimestre de 2026, demandarán una mano de obra inicial de 150 operarios, con proyecciones de alcanzar 300 puestos directos una vez operativa la planta completa. Además, el proyecto incluye la pavimentación de accesos y la instalación de sistemas de tratamiento de residuos industriales para cumplir con normativas ambientales nacionales.

Por su parte, la colaboración entre el gobierno provincial y la SPI facilita el financiamiento y la gestión técnica. La inversión se destina en un 60% a equipamiento y en un 40% a infraestructura civil, con fondos provenientes de reservas provinciales y créditos blandos del Banco Nación. En paralelo, se negocia con empresas pesqueras locales, la firma de contratos de mantenimiento preventivo, lo que aseguraría ingresos recurrentes desde el primer año de operación. Esta alianza fortalece la cadena de valor en Santa Cruz, donde el sector naval representa actualmente el 5% del PIB provincial.

A su vez, la reactivación impacta en la conectividad regional. El astillero servirá como base para operaciones de buques de apoyo en exploraciones petroleras del Golfo San Jorge y en rutas comerciales hacia el Atlántico Sur. Autoridades provinciales estiman que la obra generará un efecto multiplicador en industrias afines, como la metalmecánica y el transporte marítimo, con un incremento proyectado del 15% en exportaciones de servicios navales para 2027. En este contexto, se prevén capacitaciones para trabajadores locales, en colaboración con el Instituto Nacional de Educación Tecnológica, enfocadas en soldadura submarina y control de calidad.

En el ámbito económico nacional, el proyecto se alinea con políticas de fomento a la industria pesada impulsadas por el Ministerio de Economía. Santa Cruz, con sus 2.500 kilómetros de costa, emerge como polo estratégico para la soberanía marítima argentina, al reducir la dependencia de astilleros extranjeros para reparaciones en el sur. Además, la iniciativa incorpora estándares de sostenibilidad, como el uso de energías renovables en un 30% de las operaciones, alineado con metas de descarbonización del sector productivo.

El cronograma establece la finalización de la fase inicial para fines de 2026, con pruebas operativas en el astillero ya en marcha para calibrar los nuevos sistemas. Consultas con inversores privados continúan para expandir la capacidad de construcción de nuevos buques, mientras el gobierno provincial monitorea el avance semanal de las obras.

Autor: admin