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Nuevos criterios para acceder a tarifas reducidas.

El Poder Ejecutivo nacional puso en vigencia un sistema de categorización para las bonificaciones en servicios energéticos. La medida, formalizada mediante el Decreto 52/2025, sustituye el esquema vigente desde 2022. Los hogares se clasifican en tres segmentos según sus ingresos declarados: bajos, medios y altos.

Los sectores de menores recursos mantendrán subsidios integrales. Los usuarios de ingresos medios recibirán apoyos parciales con topes de consumo. Las familias de mayores ingresos, junto con los denominados “niveles altos no residenciales”, pagarán el costo total de la energía. La aplicación del programa corresponde al Ministerio de Economía y a la Secretaría de Energía.

La normativa anterior, establecida en 2022, también prometía una segmentación “más justa” y un ahorro fiscal. Sin embargo, el subsidio al sector energético representó en 2024 cerca del 2% del Producto Bruto Interno, según datos oficiales.

El esquema de subsidios a los servicios públicos tiene una larga data en Argentina. En los últimos tres años, las erogaciones para sostener tarifas por debajo de los costos de generación y transporte superaron los $15 billones, de acuerdo a informes de la Oficina Nacional de Presupuesto. La Patagonia, por sus condiciones climáticas, presenta consumos promedio de gas natural que duplican a los de la región centro del país.

Las provincias del sur reciben transferencias especiales por el Fondo de Compensación Regional Eléctrica, un mecanismo que subsana parcialmente los mayores costos de generación en zonas aisladas del Sistema Interconectado Nacional. No obstante, las tarifas residenciales en Santa Cruz mantienen valores similares a los del resto del territorio.

Mientras el gobierno nacional anuncia un nuevo sistema de categorización, los montos totales asignados en el Presupuesto 2026 para subsidios energéticos muestran una reducción del 18% en términos reales respecto a la ley financiera del año anterior.

El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que el objetivo es lograr una distribución más equitativa de la ayuda estatal. Señaló que los recursos liberados se destinarán a otros programas sociales.

La secretaria de Energía, Flavia Royón, afirmó que el proceso de recategorización será automático para la mayoría de los casos, utilizando bases de datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos y de la Anses. Los usuarios podrán realizar reclamos si consideran que su clasificación es incorrecta.

"Royón insistió en que el Estado 'no se retira' de la escena energética y que 'seguirá acompañando' a los sectores más vulnerables"

El cuadro tarifario establece que los hogares de nivel socioeconómico alto pagarán la totalidad del precio del gas en boca de pozo, el transporte y la distribución. En el caso de la electricidad, abonarán el costo completo de la generación, el transporte de alta tensión y la distribución.

Para los usuarios de ingresos medios, se establece un límite de consumo subsidiado: 250 kWh mensuales de electricidad y un volumen de gas equivalente a 3,9 metros cúbicos por día en meses invernales. El consumo que supere esos umbrales se facturará sin descuentos.

Esta limitación por volumen representa un cambio estructural. En el esquema anterior, el subsidio se aplicaba a un porcentaje del consumo total, sin topes absolutos. En ciudades patagónicas con inviernos rigurosos, donde el uso de calefacción es esencial, el tope de 3,9 m³ diarios podría alcanzarse rápidamente.

La implementación del nuevo régimen de subsidios redefine los criterios de asistencia estatal en energía. Los próximos pasos incluyen la migración masiva de usuarios a las nuevas categorías durante el primer trimestre y la posibilidad de reclamos ante asignaciones consideradas erróneas. La Secretaría de Energía no precisó el número total de hogares que cambiarán de segmento ni el ahorro fiscal estimado por trimestre.

Autor: admin