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La joven de Pico Truncado perdió a su bebé después de que el Hospital Distrital la enviara a su casa en dos oportunidades sin realizarle un examen ginecológico completo, diagnosticándole solo una infección urinaria. Agustina Márquez, de 20 años, cursaba la semana 23 de gestación cuando los hechos sucedieron la semana pasada. La familia evalúa acciones legales por presunta mala praxis, en el nosocomio que ya enfrenta una causa penal por un caso similar.

Secuencia de una tragedia anunciada.

El domingo de la semana pasada, Agustina Márquez comenzó con dolores en el vientre. Acudió al Hospital de Pico Truncado, donde le indicaron que eran molestias normales del embarazo. El martes, con contracciones cada pocos minutos, regresó. Una médica clínica de guardia le diagnosticó una infección urinaria mediante un análisis de orina, le recetó medicamentos y la derivó a su hogar.

Horas más tarde, esa misma noche, la joven experimentó un sangrado. Volvió al nosocomio, donde la misma profesional le aseguró que era un efecto esperado de la infección y que debía continuar con el tratamiento. Sin quedar conforme y con dolores crecientes, Márquez decidió viajar por sus medios al Hospital de Caleta Olivia cerca de la 1:30 de la madrugada. Allí, un tacto vaginal reveló que tenía una dilatación avanzada y fue llevada directamente a parto. Los médicos informaron que existía riesgo vital tanto para ella como para el bebé. Tras una cesárea de emergencia, el recién nacido, al que sus padres habían decidido llamar Enzo, no logró sobrevivir debido a la prematurez extrema de 23 semanas.

Antecedentes que preocupan: el caso Zoe

Este episodio guarda una similitud con otro ocurrido en el mismo hospital el 3 de mayo de 2025. En aquella oportunidad, la madre de la beba Zoe, con 38 semanas de gestación, llegó a la guardia con una hemorragia severa. Al no haber ginecólogo ni cirujano en el lugar, fue derivada urgentemente a Caleta Olivia, donde la recién nacida falleció. La familia presentó una denuncia penal que apunta a una presunta negligencia y a posibles irregularidades sistemáticas en la gestión del personal del hospital de Pico Truncado.

En el caso actual, Agustina Márquez afirma que durante sus visitas al hospital local tampoco había disponible un ginecólogo, un obstetra o un partero de guardia. Según su relato, los profesionales de Caleta Olivia le explicaron que el parto prematuro "se podía haber evitado" con un control adecuado y un tacto vaginal realizado a tiempo en su localidad.

Márquez describió su dolor: "Hoy me toca estar en una sala sin mi bebé". Aseguró que cumplía con todos los controles prenatales y que era meticulosa con su salud. "La vida de mi bebé no me la devuelve nadie", expresó, confirmando su intención de iniciar acciones legales contra el nosocomio.

Hasta el momento, las autoridades del Hospital Distrital de Pico Truncado o del Ministerio de Salud de Santa Cruz no se han pronunciado públicamente sobre este nuevo caso. La información sobre la dotación de guardia de especialistas en ginecología y obstetricia en el hospital, o sobre protocolos de derivación, no ha sido suministrada.

Autor: admin