Ruptura en el peronismo Santacruceño: Pablo Grasso se distancia del kirchnerismo y critica la gestión de Claudio Vidal
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, anunció su alejamiento de la conducción del kirchnerismo este jueves en Santa Cruz, tras cuestionar los acuerdos individuales de su sector con el gobierno de Claudio Vidal.
Esta decisión del jefe comunal marca un punto de inflexión en la política provincial, fundamentada en que su continuidad en el espacio está sujeta a la inexistencia de pactos con la gestión provincial o el gobierno nacional de Javier Milei. En ese sentido, el mandatario municipal rechazó lo que denominó como metodologías de salvataje individual y, aseguró que no trabajará más en una estructura que priorice intereses particulares por sobre los colectivos, lo que redefine su posición dentro del tablero político.
En relación con el armado legislativo, el dirigente aclaró que, si bien su postura es personal, no implica necesariamente una fractura inmediata del bloque, aunque remarcó que su sector mantendrá una identidad propia frente a otros integrantes con mayor afinidad a la administración actual. Esta diferenciación política se fundamenta, en gran medida, en un diagnóstico económico sombrío sobre las finanzas provinciales. De acuerdo con los datos suministrados por Grasso, las regalías petroleras sufrieron un descenso marcado en comparación con los valores registrados a principios de 2024, lo que llevó al intendente a acusar al gobernador Vidal de transformar un superávit financiero en un déficit descontrolado en pocos meses de gestión.
Bajo este escenario de asfixia, el jefe comunal denunció que Río Gallegos no recibe asistencia económica ni de la Nación ni de la Provincia, señalando que es la primera vez en la historia reciente que ambos distritos retacean fondos de forma simultánea. Asimismo, cuestionó el descuento del 10% que el Ejecutivo provincial aplica a las intendencias para el sostenimiento de la Caja de Previsión Social. Sobre este punto técnico, la fricción escaló cuando el intendente calificó como una mentira la versión oficial sobre las deudas municipales, argumentando que el aporte de las comunas representa apenas un 3% del esquema solidario, mientras responsabilizó a la provincia por los recortes en atención médica y medicamentos.
Con el objetivo de transparentar estas cifras, Grasso adelantó que el próximo jueves presentará una rendición de cuentas detallada ante el Concejo Deliberante para contrastar la información del Ejecutivo con los datos contables del municipio. Por otra parte, en el plano nacional, vinculó directamente las medidas del gobernador con las políticas de ajuste impulsadas por el presidente Javier Milei, alertando sobre el cierre de comercios y la pérdida de empleos. Para el jefe comunal, la identidad peronista resulta incompatible con el acompañamiento de leyes que perjudiquen a los trabajadores o a la educación pública, concluyendo que se requiere coraje político para enfrentar la crisis actual sin subordinarse a decisiones tomadas en Buenos Aires.
admin
Comentarios
Deja tu comentario