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EL CHALTÉN La Capital Nacional del Trekking puso en marcha desde hoy el cobro de la Tasa de Uso Urbano (TUU) a todos los turistas que ingresen a la localidad y no pernocten en ella. La medida, que alcanza a excursiones de un día, vehículos de alquiler y traslados particulares, se implementa después de un año de demora y de una negociación que terminó por excluir a las agencias de viajes del proceso de recaudación.

La ordenanza que creó el tributo fue sancionada en 2024, pero su aplicación efectiva había sido postergada en dos oportunidades. La novedad tomó por sorpresa al sector turístico este lunes, cuando personal municipal comenzó a notificar a prestadores sobre el inicio de los controles en el acceso a la villa.

El monto de la tasa equivale a dos litros de nafta súper de YPF en la localidad. Según el último redondeo oficial, quedó fijado en 3.000 pesos por persona. Quedan exceptuados quienes viajen en transporte de línea regular –ya que abonan una tasa de uso de terminal– y los residentes de El Calafate, la ciudad vecina que funciona como puerta de entrada a la región.

Deberán pagar, en cambio, los pasajeros que lleguen en excursiones comercializadas como “Full Day”, en remises o en vehículos de alquiler contratados por cuenta propia. El control se realizará en el ingreso a la localidad y, para contingentes numerosos, el municipio solicitó que el pago se anticipe para no demorar el tránsito.

La aplicación de la TUU reabrió la controversia que había generado su anuncio original. La Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (AAAVyT) de El Calafate se opuso desde el principio a actuar como agente de percepción, argumentando que eso implicaba costos administrativos y de personal que no estaban dispuestos a asumir.

“Les explicamos que si el Municipio quería implementar el cobro, debía contar con su propio personal, sus recursos y sus medios digitales”, señaló la titular de la entidad, Gisela Martínez. El planteo fue elevado a las autoridades comunales y también a la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVyT).

En octubre pasado, durante la Feria Internacional de Turismo (FIT), representantes del sector mantuvieron una reunión con el intendente Néstor Ticó. Allí se acordó que la comuna avanzaría con una estructura propia de recaudación. Finalmente, el esquema adoptado establece que el pago se realice en el lugar mediante un código QR, sin intervención de las agencias.

Fuentes comunales remarcaron que la tasa “no es un impuesto de tránsito ni de paso vial”, sino que busca compensar el costo de los servicios que utiliza el visitante diurno, como la recolección de residuos y el mantenimiento de baños públicos. La localidad, que recibe un alto flujo de turistas especialmente en temporada alta, no cuenta con un presupuesto específico para afrontar esa demanda adicional.

La medida ya había generado resistencias en 2025, cuando se intentó implementar por primera vez. En aquel momento, las críticas se centraron en la falta de información y en la posibilidad de que el tributo terminara desalentando las visitas a la villa.

Ahora, con el sistema en marcha, resta evaluar su impacto en la afluencia de visitantes y en la operación de las empresas que comercializan excursiones por el día. El municipio, por su parte, confía en que el control propio garantice la percepción sin afectar la experiencia del viajero.

Autor: admin