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Se postergó hasta mayo el incremento remanente correspondiente a 2024 y 2025. La medida busca evitar un impacto adicional en los precios de los surtidores en un contexto de alza global del petróleo derivada del conflicto en Medio Oriente.
La disposición oficial argumenta que la postergación responde a la necesidad de sostener el crecimiento económico por medio de un sendero fiscal sostenible. Según el texto del decreto, resulta necesario volver a diferir los incrementos remanentes originados en las actualizaciones de los años calendario 2024 y 2025 para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
Desde septiembre del año pasado, la administración de Javier Milei aplica ajustes parciales de estos tributos. Las subas se calculan en base a la inflación y se actualizan de forma trimestral. La decisión de este miércoles se enmarca en esa lógica de ajustes graduales y se adopta ante la creciente presión sobre los precios energéticos internacionales.
El documento establece que los incrementos diferidos se aplicarán en mayo. La postergación alcanza específicamente a los montos remanentes de las actualizaciones pendientes. El Ejecutivo explicó que la medida se tomó “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.
La resolución se produce mientras el precio del petróleo se mantiene elevado por el conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel. El Gobierno aguarda que el crudo se aleje de la zona de los US$100 para aplicar los ajustes pendientes.
La gestión actual ha recurrido en varias oportunidades a desdoblar o postergar la actualización de los impuestos a los combustibles. Desde mediados de 2024, el Ejecutivo adoptó esta estrategia con el objetivo de limitar el efecto en los precios exhibidos en los surtidores y, por consiguiente, en la inflación que se acelera en los últimos meses.
Las postergaciones dispuestas durante 2025 implicaron una resignación de ingresos fiscales por un total de US$2.326 millones, según estimaciones de la consultora Economía y Energía. Se trata de una cifra que refleja el costo acumulado de las decisiones de diferimiento.
El decreto mantiene el monto fijo diferencial establecido previamente para el gasoil destinado al consumo en las provincias patagónicas, el Partido de Patagones en Buenos Aires y el Departamento de Malargüe en Mendoza. Esta excepción busca atenuar el impacto en las regiones más alejadas o con características específicas de consumo.
El esquema vigente desde septiembre pasado fija que las actualizaciones trimestrales se calculen según la variación de la inflación. De esta manera, el Gobierno busca que los ajustes no generen saltos abruptos en los precios finales.
Para el Poder Ejecutivo, la postergación hasta mayo permite contener la presión sobre los surtidores mientras se monitorea la evolución del precio internacional del petróleo. La medida se suma a una serie de decisiones similares adoptadas desde mediados de 2024 y mantiene abierta la posibilidad de aplicar los incrementos una vez que el escenario bélico en Medio Oriente se estabilice y el crudo abandone la zona de los US$100.
Hasta el momento, el decreto no introduce modificaciones adicionales al mecanismo trimestral ni define nuevos diferimientos más allá de mayo. La aplicación efectiva del ajuste quedará sujeta a la evolución de los precios energéticos globales en las próximas semanas.
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